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martes, enero 29, 2008

Excusas




Itzhak Perlman

Algunas de las figuras más renombradas cargaron con incapacidades y adversidades.

Sir Walter Scott, el novelista, poeta y editor británico… era lisiado.

John Bunyan, escritor y predicador, autor del libro El Progreso del Peregrino… estaba en prisión.

George Washington, primer Presidente de Los Estados Unidos en 1789… estaba paralizado por la nieve y aterido en Valley Forge.

Abraham Lincoln, Presidente de los Estados Unidos que abolió la esclavitud… fue criado en la pobreza.

Benjamín Disraeli, Primer Ministro Inglés… fue objeto de terribles prejuicios religiosos.

Franklin D. Roosevelt, trigésimo segundo Presidente de Los Estados Unidos… estaba golpeado por la parálisis infantil.

Ludwig van Beethoven, compositor alemán de música clásica… se quedó sordo.

Glenn Cunningham, un corredor poseedor de marcas mundiales… tenía piernas malamente quemadas por un incendio del colegio.

Booker T. Washington, Garriet Tubman, Marian Anderson y George Washington Carver… nacieron todos en una sociedad llena de discriminación racial.

Enrico Caruso, el tenor italiano… fue el primer niño que sobrevivió en una familia pobre de dieciocho hijos.

Itzhak Perlman, concertista de violín… estaba paralizado de la cintura para abajo desde los cuatro años de edad.

La gran mayoría de buenas excusas para fracasar… ¡no existen!

Hebreos 12:2
Puesto los ojos en Jesús… quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz… y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.

miércoles, enero 23, 2008

Un Rincón lleno de basura


La casa era hermosa, del estilo del siglo diecinueve, y estaba rodeada de bellos jardines. Dentro de la casa había colecciones de relojes antiguos, lámparas de dos siglos de edad, sombrillas de todos los países, estatuillas de marfil, y otras muchas antigüedades. Pero Joan Abery, la dueña, de Reading, Inglaterra, nunca vivió allí. Ella vivió, durante treinta y cinco años, en un vaciadero de basuras.


Joan Abery había sido víctima de un cruel abandono. Su novio la había dejado plantada en el altar treinta y cinco años atrás. Eso la destrozó. No sólo rehusó poner pie bajo el techado de su casa, sino que nunca permitió que ningún otro viviera allí. Prefirió vivir entre la basura, rodeada de ratas y de cucarachas, que en su hermosa casa. Y allí murió, anciana ya, decrépita y solitaria.


Hay un proverbio bíblico que dice: «Más vale habitar en un rincón de la azotea que compartir el techo con mujer pendenciera» (Proverbios 21:9). En su amargura, Joan Abery modificó el proverbio de la siguiente manera: «Más vale habitar en un rincón lleno de basura, sola y tranquila, que en espaciosa casa mal acompañada.»


La basura no es lugar para vivir. Dios no hizo al ser humano para vivir en medio de la basura. Al contrario, Dios hizo para el hombre y la mujer un jardín encantador que les dio por vivienda. Fue la derrota, la sensación de desgracia y fracaso, lo que los llevó a alojarse entre los desperdicios y las alimañas. Joan merecía vivir en casa propia, rodeada de sus colecciones de arte, y entre jardines y flores, pero prefirió vivir entre la basura.


Así mismo hay muchas personas hoy en día que, pudiendo vivir en la limpieza y en el orden, en la belleza y en la cultura, prefieren vivir en medio de desperdicios y desechos morales. Porque vivir en medio de chismes y discordias, de peleas, de insultos y maltratos, es vivir entre la basura.
Vivir en borracheras continuas, en drogas y delitos; andar ocultando con vergüenza una doble vida; practicar descaradamente toda suerte de aberración moral, adulterios, abandono de hijos, desfalcos monetarios y traición de confianzas, es vivir entre la basura. No sólo la ciudad tiene sus basureros; también los tiene la sociedad que vive en ella.


Cristo quiere librarnos de toda basura moral. Él quiere darnos una vida limpia. Él quiere que vivamos en armonía y paz. Él quiere proporcionarnos una completa y total emancipación. Aceptemos el hogar de Dios. No vivamos más en los basureros de este mundo. Sólo en Cristo hay verdadera pureza.



No permitas que en este nuevo año tu vida se desenvuelva en un rincón lleno de basura. Prueba una nueva vida en Cristo.


Ama al Señor tu Dios, obedécelo y sé fiel a él, porque de él depende tu vida, y por él vivirás mucho tiempo en el territorio que juró dar a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob. Deuteronomio 30:20


¡Sonríele a la vida, Israel! ¿Quién como tú, pueblo rescatado por el Señor? Él es tu escudo y tu ayuda; él es tu espada victoriosa. Tus enemigos se doblegarán ante ti; sus espaldas te servirán de tapete. Deuteronomio 33:29

miércoles, octubre 17, 2007

Pasa El Ladrillo


¿Has observado alguna vez a obreros de la construcción trabajando en un edificio a distintos niveles de andamios, pasando los ladrillos del nivel inferior al andamio de arriba y de allí al siguiente? El trabajo avanza mientras cada ladrillo al llegar a un nivel es descargado y luego pasado al nivel siguiente.


¿Qué ocurriría si uno de los obreros del nivel intermedio no entregara sus ladrillos y al mismo tiempo le fuera alcanzada otra fila? ¿Qué si el hombre del nivel superior se negara a recibir su carga de ladrillos? El pobre hombre del nivel medio sería aplastado por la carga de ladrillos.


Eso es precisamente lo que nos ocurre en la esfera invisible.


Cuando el primer problema nos alcanza fracasamos en no mandarlo "hacia arriba", y pronto nos sentimos presionados y oprimidos.


Luego viene un segundo problema y un tercer problema y paulatinamente nos debilitamos hasta que finalmente quedamos aplastados bajo la carga.


El remedio es tan sencillo. Tan pronto como una ansiedad nos amenace debemos pasarla de inmediato "hacia arriba".


Watchman Nee


1 Pedro 5:7echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.


Mateo 11:28Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

viernes, marzo 09, 2007

Fracaso

Cuando parece que he Fracasado... Señor, quieres decirme algo?
Porque...El fracaso no significa que soy un fracasado; significa que todavía no he truinfado.

El fracaso no significa que no he logrado nada; significa que he aprendido algo.
El fracaso no significa que he sido un tonto; significa que tuve suficiente fe para experimentar.

El fracaso no significa que he sido un desgraciado; significa que me atreví a probar.
El fracaso no significa que no lo tengo; significa que lo tengo de una manera diferente.

El fracaso no significa que soy inferior; significa que no soy perfecto.
El fracaso no significa que he desperdiciado mi tiempo; significa que tengo una excusa para comenzar otra vez.

El fracaso no significa que debo darme por vencido; significa que debo tratar con más ahinco.
El fracaso no significa que nunca lo haré; significa que necesito más paciencia.

El fracaso no significa que me has abandonado; significa que debes tener una mejor idea para mí.

Atrevámonos a tratar, los fracasos sólo son lecciones de aprendizaje.

Quien nunca arriesga tampoco logra nada.


"De cierto, de cierto os digo que el que cree en mí, él también hará las obras que yo hago. Y mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre. (Juan 14:12).

"Vosotros no me elegisteis a mí, más bien, yo os elegí a vosotros para que llevéis fruto, y para que vuestro fruto permanezca. (Juan 15:16)

"Y todo lo que pidáis en mi nombre, eso haré, para que el Padre sea glorificado. Si me pedís alguna cosa en mi nombre, yo la haré. (Juan 14:13-14).