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martes, febrero 05, 2008

Un adelanto del Cielo


Un adelanto del cielo


Ocurrió durante un mes de voluntariado en las vacaciones de verano.


Cuando llegamos a Nairobi (Kenya) nos preguntábamos cómo nosotros, inexpertos universitarios, podríamos ayudar en aquella África sucia, polvorienta y calurosa.


Quizá arreglando tejados..., pero no teníamos experiencia en construcción.Quizá pintando un colegio... pero no sabíamos de pintura. Lo que sí teníamos claro era nuestra intención de darnos totalmente a los demás. Sin embargo, recibiríamos mucho más de lo que logramos dar: tuvimos la suerte de entrar en contacto con el Tercer Mundo, a través de un alojamiento para niños moribundos de las Hermanas de la Caridad en Nairobi.


Todos entramos en aquella casucha, un tugurio sin muebles, con poca luz. Contrastaban las hamacas llenas de niños enfermos y lloriqueando con los limpísimos trajes talares blancos y azules de las Hermanas de la Caridad, que rebosaban alegría. Yo me quedé bloqueado, en mitad de la habitación.


Nunca había visto nada así. Mis compañeros universitarios se esparcieron por las estancias, siguiendo a distintas monjas, que requerían su asistencia.


Una hermana me preguntó en inglés:


- ¿Has venido a mirar o quieres ayudar?


Sorprendido por tan directa pregunta y en estado de sopor, balbucié:


- A ayudar...


- ¿Ves a ese niño de allí, el del fondo que llora?


Lloraba desconsoladamente, pero sin fuerza.


- Sí, ése (le dije señalándolo).


- Bien: tómalo con cuidado y tráelo. Lo bautizamos ayer.


Lo noté con una fiebre altísima. El niño tendría un par de años.


- Ahora tómalo y dale todo el amor que puedas...


- No entiendo...


- me excusé


- Que le des todo el cariño de que seas capaz, a tu manera...


-Y me dejó con el niño.


Le canté, lo besé, lo arrullé... dejó de llorar, me sonrió, se durmió...


Al cabo de un rato busqué llorando a la hermana:


-Hermana: no respira...


La monja certificó su muerte:


- Ha muerto en tus brazos... Y tú le has adelantado quince minutos con tu cariño el amor que Dios le va a dar por toda la eternidad.


Entonces entendí tantas cosas: el cielo, el amor de mis padres, el amor de Jesús, los detalles de afecto de mis amigos...: mi viaje a Kenya supuso un antes y un después en mi vida. Ahora sé que todos tenemos "kenyas" a nuestro alrededor para dar amor cada día.


.- Anecdonet


Mas bienaventurado es dar que recibir (Hechos 20:35).


El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad (Efesios 4:28).

viernes, noviembre 16, 2007

Mas Grande


Un jovencito fue a ver a su papá y presentándose ante él con mucha serenidad, le dice:


-Papá, ¿es el Diablo más grande que yo?


-Sí, hijo mío -dijo el papá.


-¿Es más grande que tú, papá?


-Sí, hijo mío, es más grande que yo.


El niño estaba muy sorprendido; pero pensó otra vez, y dijo: -¿Es más grande que Jesús?


-No, hijo mío -contestó el papá-, Jesús es más grande que él. El pequeñuelo al separarse dijo sonriendo:


-Entonces no le tengo miedo.


1 Juan 4:4Hijitos, vosotros sois de Dios, y habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.


Salmos 18:2 Roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.

martes, octubre 23, 2007

Actitudes de Un Valiente


Admitir que te equivocaste.


Hacer lo que es correcto, aunque los demás no lo hagan.


Hablarle a alguien que no conoces.


Decir "no" cuando otros están tratando de que hagas algo que sabes que no debes hacer.

Decir la verdad y aceptar las consecuencias.


Defender algo en lo que crees, aunque podría significarte el rechazo o el ridículo o incluso un daño físico.


Defender a alguien a quien se considera impopular o inaceptable.


Vivir tu fe con todo tu corazón, tu mente, tu alma, y tu fuerza, sin importar lo que te cueste.


1 Timoteo 4:12Ninguno tenga en poco tu juventud; pero sé ejemplo de los fieles en palabra, en conversación, en caridad, en espíritu, en fe, en limpieza.


1 Pedro 2:21Porque para esto sois llamados; pues que también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que vosotros sigáis sus pisadas.


Josué 1:9Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

martes, febrero 27, 2007

Reflexiones - Los tres leones


En una selva vivían tres leones. Un día el mono, el representante electo por los animales, convocó a una reunión para pedirles una toma de decisión.

Todos nosotros-dijo el mono- sabemos que el león es el rey de los animales, pero tenemos una gran confusión: En la selva existen tres leones y los tres son muy fuertes. ¿A cuál de ellos debemos rendir obediencia? ¿Cuál de ellos deberá ser nuestro Rey?

Los leones supieron de la reunión y comentaron entre sí: -Es verdad, la preocupación de los animales tiene mucho sentido. Una selva no puede tener tres reyes. Luchar entre nosotros no queremos ya que somos muy amigos... Necesitamos saber cual será el elegido, pero, ¿Cómo descubrirlo?

Otra vez los animales se reunieron y después de mucho deliberar, le comunicaron a los tres leones la decisión tomada:-Encontramos una solución muy simple para el problema, y decidimos que ustedes tres van a escalar la Montaña Difícil. El que llegue primero a la cima será consagrado nuestro Rey.

La Montaña Difícil era la más alta de toda la selva. El desafío fue aceptado y todos los animales se reunieron para asistir a la gran escalada.

El primer león intentó escalar y no pudo llegar.

El segundo empezó con todas las ganas, pero, también fue derrotado.

El tercer león tampoco lo pudo conseguir y bajó derrotado.

Los animales estaban impacientes y curiosos; si los tres fueron derrotados, ¿Cómo elegirían un rey? En este momento, un águila, grande en edad y en sabiduría, pidió la palabra: -¡Yo sé quien debe ser el rey! Todos los animales hicieron silencio y la miraron con gran expectativa.

-¿Cómo?, preguntaron todos.

-Es simple... dijo el águila. Yo estaba volando bien cerca de ellos y cuando volvían derrotados en su escalada por la Montaña Difícil escuché lo que cada uno dijo a la Montaña.

El primer león dijo: - ¡Montaña, me has vencido!

El segundo león dijo: - ¡Montaña, me has vencido!

El tercer león dijo: - ¡Montaña, me has vencido, por ahora! Pero ya llegaste a tu tamaño final y yo todavía estoy creciendo.

La diferencia, completó el águila, es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor cuando sintió la derrota en aquel momento.

Los animales aplaudieron entusiasmadamente al tercer león que fue coronado El Rey de los Animales.

No tiene mucha importancia el tamaño de las dificultades o situaciones que tengas. Tus problemas, por lo menos la mayor parte de las veces, ya llegaron al nivel máximo, pero no tú. Tú todavía estás creciendo y el Señor en tí es más grande que todos tus problemas juntos. Todavía no llegaste al límite de tu potencial y de tu excelencia.

La Montaña de las Dificultades tiene un tamaño fijo, limitado. ¡Tú todavía estás creciendo!


Salmos 63:8 "Está mi alma apegada á ti: Tu diestra me ha sostenido"