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sábado, junio 23, 2007

Pequeñeses.

Una señora de edad había esperado toda la vida la oportunidad de viajar en un tren. Quería contemplar, devorar cada paisaje con los ojos y disfrutar todo cuanto pudiera en los kilómetros que iría a recorrer.

Entró muy decida en el vagón de pasajeros y cuando el tren partió, comenzó a acomodar los paquetes y cestas que traía, trató de arreglar confortablemente su asiento y acomodar las cortinas, y colocarse en situación cómoda pero ...
de repente, cuando ya estaba lista para comenzar la contemplación del paisaje, el conductor voceó el nombre de la estación a la cual iban, ¡habían llegado!.

"Que pena", dijo ella, "si hubiese sabido que llegaríamos tan pronto no habría perdido tiempo en pequeñeces".

No perdamos el enfoque real en nuestra vida. Las pequeñeces muchas veces nos desvían y distraen del verdadero paisaje, de las cosas grandes que Dios tiene para nosotros.. démosle a Él, el lugar que merece...
El Primer lugar.!

Mateo 6:33
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Deuteronomio 6:5
Y Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todo tu poder.

miércoles, junio 13, 2007

Siempre se ha hecho así.

¿Sabía usted que la pauta para la anchura de las vías de trenes en los Estados Unidos es de 4 pies con 8.5 pulgadas? Son exactamente 1.4351 metros de anchura. ¿No le parecen una medida extraña? ¿Por qué fueron elegidas estas medidas tan raras? Según un artículo en la Internet, la razón es que así se construían en Inglaterra donde inicialmente se usaron las mismas medidas de los tranvías, que existían antes que los trenes.

Estos seguían las medidas de los carros de guerra romanos que fueron hechos de la anchura indispensable para acomodar el trasero de los dos caballos de guerra que tiraban de ellos. De manera que las vías de los trenes estadounidenses tienen esa anchura debido a que hace siglos, era la medida necesaria para que cupieran los traseros de dos caballos. A eso los expertos de hoy en día, le llaman "la tiranía del siempre se ha hecho así”. Y recomiendan revisarla.

Quizá no sea tan malo que estos ferrocarriles corran por rieles con esas medidas. Lo que si debemos revisar son ciertas costumbres que no nos ayudan a llevar una vida grata.

Por ejemplo, recuerdo aquella madre que se quejaba de que a su hijo de 10 años no le gustaba estudiar. "Lo regaño, pero él no entiende”.

Le pregunté cuánto tiempo llevaba aplicando esas "correcciones”, suspiró y me aseguró que había sido una lucha de cuatro años ya. Se sorprendió cuando le pedí que cambiara de táctica.

Era obvio que no daba resultado. ¿Por qué entonces se empeñaba en aplicar esa forma de corregir tan poco productiva? La respuesta está en la tiranía del "siempre lo he hecho así”.

En realidad esta mujer no sabía qué otra cosa hacer hasta que leyó el libro "Cómo Ganar Amigos"de Dale Carnegie®. Ahí encontró que bajo el estímulo todos respondemos mejor que bajo la amenaza. La historia tiene un final feliz, porque ese muchachito es ahora un buen estudiante de bachillerato.

Cuando hablamos de "nuestras costumbres" solemos referirnos a conductas que repetimos por hábito, cayendo en "la tiranía del siempre se ha hecho así..."

Tenemos 2 opciones: Quejarnos, protestar, echar la culpa a los demás de lo que no funciona, o renovarnos, cambiar el enfoque, innovar y ver la nueva vida que Dios nos ha regalado..!

2 Corintios 5:17
Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. "¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!"